El vapeo y el mito de la puerta de entrada

Resumen ejecutivo

Se ha acusado ampliamente al vapeo de ser una puerta de entrada al hábito de fumar para adultos y adolescentes. Múltiples estudios han intentado socavar la credibilidad de los cigarrillos electrónicos como herramienta para dejar de fumar, y existe una necesidad urgente de cambiar la ventana de Overton del debate y delinear una perspectiva basada en la ciencia que los responsables de las políticas puedan usar para mejorar el bienestar de los consumidores.

Este artículo pretende desacreditar varios aspectos del “argumento de la puerta de entrada” y brindar una perspectiva alternativa sobre por qué vapear realmente ayuda a los fumadores convencionales a desviarse del consumo tradicional y dañino de tabaco.

Los principales hallazgos de este artículo son:

  • La nicotina no es el problema: las toxinas de los cigarrillos sí lo son.

  • Los cigarrillos electrónicos ayudan a los adultos a dejar de fumar

  • Vapear no conduce al tabaquismo entre los adolescentes

  • Prohibir los sabores no resolverá el problema

    Vapear es una forma de dejar de fumar y los responsables políticos deberían respaldarlo como tal.

INTRODUCCIÓN

Se ha demostrado que vapear es menos dañino que fumar y ha sido avalado por múltiples organismos internacionales de salud como una alternativa más segura. Si bien algunos críticos argumentan que vapear es una puerta de entrada al tabaco, la realidad es la contraria. Vapear es una puerta de entrada al tabaco y millones de adultos lo han utilizado para reducir los riesgos para la salud asociados al consumo de tabaco.

La naturaleza innovadora del vapeo ha contribuido a su éxito y le ha permitido ganar rápidamente popularidad entre los fumadores. Al mismo tiempo, al ser una tecnología novedosa, también ha generado sospechas y ha sido objeto de críticas en muchos países. Ejemplos actuales son las estrictas restricciones de marca y marketing en Alemania y la prohibición de sabores líquidos en los Países Bajos y California. Si bien su objetivo era proteger al público, especialmente a los jóvenes, estas restricciones han bloqueado el acceso de los adultos a los productos de vapeo, impidiendo así que muchos fumadores mejoren su bienestar dejando de fumar y vapeando.

A pesar de su potencial para salvar vidas, los cigarrillos electrónicos han sido objeto de un amplio análisis por su eficacia para ayudar a las personas a dejar de fumar. Algunos estudios recientes han descubierto que quienes vapean podrían ser más propensos a empezar a fumar. Naturalmente, estas afirmaciones han impulsado un debate más amplio sobre la esencia del vapeo y si contribuye a la abstinencia del tabaco después de un tiempo o si sirve como puerta de entrada al tabaquismo convencional.

Esta nota de política tiene como objetivo proporcionar un conjunto completo de argumentos sobre por qué vapear es una puerta de entrada para dejar de fumar y no un camino para volver a fumar.

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Autores

Michael Landl

Director de la Alianza Mundial de Vapeadores

María Chaplia

Miembro del Centro de Elección del Consumidor

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Vapear tiene el potencial de garantizar que 200 millones de fumadores dejen de fumar para siempre, pero los gobiernos deben alentarlo y facilitarlo como método para dejar de fumar. Ahora más que nunca, es vital que se escuchen las voces de los vapeadores. a productos de nicotina de bajo riesgo como el vapeo.

Es por eso que estamos llevando nuestra campaña a la carretera, a través de Europa y alrededor del mundo. Necesitamos asegurarnos de que aquellos que toman las decisiones clave que afectarán NUESTROS derechos, NUESTRA salud y NUESTRO futuro, escuchen NUESTRA voz colectiva y 'Back Vaping. Beat Smoking.'

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