Madrid, 02.4.2025 – La World Vapers’ Alliance (WVA) ha criticado la subida de impuestos a los productos de vapeo que entró en vigor ayer en España, al considerar que esta medida supone un retroceso en la lucha contra el tabaquismo y un castigo injustificado a los fumadores adultos que han optado por una alternativa menos dañina.
Esta medida pretende equiparar la fiscalidad de los cigarrillos electrónicos a la de los cigarrillos tradicionales estableciendo un impuesto de 15 céntimos por mililitro en los líquidos con con menos de 15 miligramos de nicotina y de 20 céntimos en los que superen este límite. También grava las bolsitas de nicotina a 10 céntimos por gramo. En la práctica, elevará el precio de una botella de 10 mililitros en 1,5€.
“Gravar así los productos de vapeo es una decisión desacertada que tendrá el efecto contrario al que se busca. Encarecerlos solo empujará a miles de usuarios a fumar o al mercado negro”, afirmó Alberto Gómez Hernández, Policy Manager de la World Vapers’ Alliance.
El vapeo es al menos un 95% menos dañino que fumar y una herramienta eficaz para dejar el tabaco. Pero también muestran que los impuestos elevados y el aumento de precios en productos de vapeo reducen su uso y, en cambio, aumentan el consumo de tabaco. La evidencia señala que muchos usuarios, especialmente los jóvenes, optan por volver a fumar cuando el vapeo se vuelve menos accesible, lo cual representa un claro retroceso para la salud pública.
“Aumentar los impuestos al vapeo mientras el tabaco sigue ampliamente disponible y accesible es incoherente con una verdadera estrategia de salud pública. El Ministerio de Sanidad permite los productos más peligrosos e intenta prohibir las alternativas menos dañinas. Necesitamos un enfoque pragmático y basado en la ciencia, no el enfoque ideológico y basado en el miedo de la ministra García”, añadió Gómez Hernández.
La World Vapers’ Alliance hace un llamamiento al Gobierno para reconsiderar esta medida y adoptar un enfoque de tributación proporcional al riesgo de los productos, que incentive a los fumadores a cambiar a alternativas menos dañinas, sin penalizar a quienes ya han dado el paso hacia el vapeo.