Una vez más, los consumidores y vapeadores de todo el mundo están siendo ignorados, sus voces silenciadas por comités y procesos burocráticos que sistemáticamente no toman en cuenta sus experiencias. Además, la evidencia científica crucial sobre los beneficios del vapeo y su papel positivo para dejar de fumar se ignora por completo una vez más.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra esta semana una reunión de su Consejo Ejecutivo, en la que se evaluarán las recomendaciones proporcionadas por la Grupo de Estudio de la OMS sobre el Tabaco y la Reglamentación de los Productos.
Estas recomendaciones (a partir de la página 6) ofrecen una serie de opciones que no tienen nada que ver con mejorar la salud pública ni con ayudar a las personas a dejar de fumar. Entre otras cosas, proponen reducir o prohibir por completo la información disponible sobre el vapeo y prohibir los sistemas abiertos.
La Alianza Mundial de Vapeadores presentó comentarios en una carta enviada a la Junta Ejecutiva esta semana, que puede consultar aquí. Lea aquí.
Todas estas recomendaciones perjudicarían la salud pública, y en nuestra carta nos centramos en los tres puntos más indignantes y perjudiciales, explicando las implicaciones reales para la sociedad y los consumidores. Asimismo, instamos a todos a alzar la voz sobre este asunto tan importante.
Las decisiones que toma la OMS y las opiniones que expresa deben basarse en evidencia científica, mientras que las recomendaciones recibidas por el Consejo, sin duda, no lo están. Instamos al Consejo Ejecutivo a que desestime estas recomendaciones y consulte con la ciudadanía y los expertos de forma transparente en el futuro.