Nueva Delhi [India], 8 de septiembre: Mientras los encargados de formular políticas y los funcionarios de salud internacionales se reúnen en Dublín para determinar el rumbo de la regulación del tabaco y la nicotina, una perspectiva crítica está notoriamente ausente: la voz de los consumidores.
En el centro de la Conferencia Mundial para el Control del Tabaco se encuentra un descuido fundamental. Los fumadores adultos y los usuarios de alternativas más seguras, quienes se ven más directamente afectados por estas políticas, son sistemáticamente excluidos del debate. Su exclusión no es solo una falla de procedimiento, sino que subraya una injusticia más profunda en el enfoque global para el control del tabaco. A pesar de las iniciativas de concienciación, como espectáculos de luces y protestas silenciosas, el problema central sigue sin resolverse.
Este alejamiento de las voces de los consumidores coincide con el auge de políticas centradas en la prohibición, a menudo diseñadas por actores influyentes como Michael Bloomberg y la Organización Mundial de la Salud. A medida que estas perspectivas cobran relevancia, existe el riesgo de que las estrategias de reducción de daños se pasen por alto, a pesar de su creciente relevancia y urgencia.
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