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El plan europeo contra el cáncer ignora el potencial del vapeo

La primera versión del plan europeo contra el cáncer muestra un sesgo contra el vapeo que puede dificultar el cumplimiento de sus objetivos.

Una sobrestimación de los riesgos del vapeo lleva a decisiones estériles y equivocadas. Este, que podría ser una alternativa al tabaquismo, queda impotente y en un segundo plano bajo políticas y regulaciones restrictivas que impiden aprovechar todo su potencial.

Eso fue lo que ocurrió el pasado 3 de febrero, cuando la Comisión Europea lanzó su histórico “Plan para vencer el cáncer”. Tanto es así que la Alianza Mundial de Vapeadores (WVA por sus siglas en inglés), que representa a miles de usuarios en todo el mundo, está preocupada por el sesgo contra el vapeo del informe.

Michael Landl, director de WVA, dijo: “El plan de hoy muestra que la Comisión Europea está permitiendo que la ideología se interponga en el camino de la ciencia. El objetivo del plan europeo para combatir el cáncer es reducir la carga del cáncer para los pacientes, sus familias y los sistemas de salud, pero ignora la gran cantidad de evidencia que muestra que el vapeo representa solo menos de la mitad del uno por ciento del riesgo de cáncer que representa fumar”.

Y, como si lo anterior no fuera suficientemente malo, en algunas partes el plan equipara el vapeo con fumar. Con respecto a esta falsa equivalencia Landl dijo: “Fumar y vapear no son lo mismo, y la Comisión lo sabe. Sin embargo, debido a un enfoque ideológico, están descuidando su deber de aplicar políticas en el mejor interés de todos los ciudadanos de la UE. Tratar a los dos como iguales es un error que podría evitar que miles de fumadores dejen de fumar. Después de todo, sabemos que vapear es dos veces más efectivo que otros métodos para dejar de fumar”.

Un plan equivocado
El plan europeo para combatir el cáncer establece los pasos para frenar sistemáticamente el vapeo, y propone las mismas técnicas que se utilizan para frenar el consumo de tabaco. Las medidas incluyen aumento de impuestos a los nuevos productos de tabaco, prohibiciones para vapear en interiores y prohibiciones de sabor.

Sobre las propuestas antivapeo Landl declaró: “Si el vapeo está sujeto a las mismas reglas que los cigarrillos (impuestos más altos, prohibiciones en ciertos lugares, etc.), aquellos que dejaron de fumar gracias al vapeo verán que fumar se vuelve, relativamente hablando, más atractivo. Eso es un desastre y va en contra de lo que la UE espera lograr”.

“Si a la UE le preocupa que los jóvenes empiecen a vapear, hagamos cumplir las restricciones de edad, pero hacer que el vapeo sea más caro y menos agradable es una forma segura de hacer que los vapeadores actuales vuelvan directamente al viejo hábito. Volver a fumar es también una preocupación clave entre nuestros miembros, que se han movilizado antes de este plan con 7.540 firmas de peticiones en apoyo del vapeo y 229 correos electrónicos a los eurodiputados. También realizamos una encuesta que concluyó que el 94% de nuestros miembros sienten que el vapeo les ayudó a reducir o dejar de fumar por completo. Los vaperos no pueden ser ignorados, ya que serán los primeros en sufrir a manos de este plan”.

¿Qué viene ahora?
Tras la publicación del plan europeo de lucha contra el cáncer, este estará sujeta a revisión y aportes del Parlamento Europeo. Es en este momento del proceso donde Landl espera que los eurodiputados señalen los errores cometidos por la Comisión y los rectifiquen en su propio plan, que se publicará a finales de este año.

“El Parlamento aún no ha publicado su versión del plan y pedimos a todos los eurodiputados que presten atención a los fallos del plan de la Comisión. Esperamos que traten al vapeo correctamente y lo adopten como la herramienta para dejar de fumar que es. No necesitamos otra catástrofe sanitaria como la que hemos visto en las últimas semanas”.

Originally published here